Poesía | Horas extras

Ilustración: Cyntia Kent

Por Gregorio Bermúdez

Tu amor llena mi corazón
Gérmenes, bacterias y protozoos cubren mi existir.
Repletan de esperanza nuestra relación.
Me convierto en tu coliflor favorita.
Cotrimazol,
cartas de amor,
noches de placer,
sexo de madrugada,
armonía de amor,
quiero volver a verte…
Voy a declamar las mismas poesías de siempre.
El amor y la vanguardia son nuestro manifiesto.
Me lleno de cicatrices.
Tengo el mal olor en la venas.
Soy una cifra más en la historia occidental del desamor.
Tengo $ 3.000 —dinero suficiente para comprar una tarjeta de línea propia (TLP).
Quiero llamarte a las 04:30 de la mañana,
Desearte felices sueños, mientras me saco el pus de la noche anterior.
La felicidad me embarga.
Soy un hombre dichoso.
La piel la tengo más verde que ayer.
Me pican los huevos.
Tengo escalofríos.
La diarrea me mantiene despierto.
Las lágrimas son la farsa de hoy.
Díscolo de los sentimientos de ayer.
Me muero de hambre.
El pie de atleta me impide correr en busca de tu nostalgia.
Soy quien vomita antes de llegar a la meta.
Traigan un hospital y una jeringa.
Muero de impotencia,
Muero por tu clítoris,
Muero por besarte,
Mujer imaginaria que lo arruinas todo…